Wednesday, August 29, 2007

Casa, el último lugar para estar…

Estos días son oscuros para mí. Casa se ha convertido en un refugio de malas vibraciones y de demonios que solían azotar mi existencia hace ya mucho tiempo.

Padre. Me limito a saludarlo en la mañana, cuando me deja en la Academia y luego en la noche, cuando llego a Casa. Ya no hablamos desde que me dijo que soy luz para fuera y oscuridad para Casa. Le tomé la palabra y le dije que no escucharía las mismas retaliaciones todo el tiempo y que me haría el loco.

Bueno, no se lo dije. Eso sería encender una chispa en un mar de gasolina. Pero se lo día a entender con gestos y actitudes. Ahora, en esta etapa de su vida, vuelve a ser un niño al que le gusta que le hagan todo. Se le hacía, pero como no le gustaba como quedaba, se quejaba. Madre, Hermana y yo hemos dejado de atenderlo y de hablarle poco a poco. Todo por culpa de su carácter. Pero sé que el se siente solo. Lo sé de buena fuente. Y esa fuente es verlo todos los días con cara de tragedia. Ya no le puedo hablar sin temor a que inicie una refriega verbal por alguna vaina que le diga, cosa que me obligaría a poner cara de  póker.

Madre. Ahíta. Nada.

Hermana. Nada de nada.

Hermano. Jode, luego existe. Ese es el triste destino de los renglones torcidos de Dios.

La Academia. Aceptaron mis servicios hasta el 15 de Diciembre del corriente año. Aún sigo en la Corporación, pero creo que esta será en definitiva la última semana que estaremos acá. Mis demonios me siguen atormentando por acá. Maggie sigue siendo una luz deslumbrante y yo, cual polilla, me acerco demasiado. La culpa me retuerce el alma. Pero necesito, necesito. Estoy mal, lo sé. ¿Pero qué hago? ¿Ella? Honestamente, creo que sabe lo que siente (Las mujeres siempre saben más que uno sobre estas cosas) y en el fondo siente algo recíproco. Pero es una persona difícil, una cuaima en ciernes. No soy nada ante Don. Y sigo siendo su mejor amigo.

¡COÑO QUE HAGO!

SALUDOS

Posted by Yoshi-kun at 15:59:15 | Permalink | No Comments »

Monday, June 18, 2007

Los Pasillos sin Puertas.

El mundo está en constante cambio, eso es indudable. Sea bueno o sea malo, este siempre se dará y siempre habrán aquellos que salgan beneficiados y aquellos que se vean perjudicados por su ocurrencia. Claro, siempre existirá gente que se resista al cambio. Sea este para mal o para bien. También habrá gente que se deje llevar por la nueva tendencia. Sea esta para mal o para bien.

 

 

Esta es una de las máximas que rigen en el mundo actual: Adaptación al Cambio. O te adaptas o te quedas atrás. Para bien o para mal.

 

 

Empiezo a darme cuenta de que la soledad me acompaña a donde voy. La verdad es que ignoro por qué. He cambiado sin darme cuenta. Cambié de ser una persona extrovertida a ser una persona extrovertida, pero solitaria. Tengo amigos, es cierto. Pero no es a ese tipo de soledad a la que me refiero. También tengo familia, pero a pesar de lo que muchos otros piensen, entre ellos me siento solo. Siempre ha sido así. Madre y Padre se preocupan por mí, pero creo que sin querer (O queriendo, tampoco lo sé) he creado muros a mi alrededor. Padre se preocupa, pero es distante y frío. Siempre pensando en el deber-ser. Pero detesto esa forma de vivir y llevar las cosas, así que lo he aislado de mí. Madre, heh… Madre es un pan de Dios. Siempre paciente, siempre pendiente. Pero hace años que no hablamos. Sus necesidades y las mías están en continua divergencia. Es buena madre, pero ya no es mi amiga. Y creo que eso también es mi culpa.

 

 

¿Hermana? Me aprecia, pero solo vive pensando en el momento en que será libre de las ataduras de Casa. Me pide consejos y se los doy, pero nunca los pone en práctica. Hace mucho tiempo que no hablamos, al menos no como lo hacíamos antes.

 

 

Hermano… él es loco. En serio, está loco. Tiene “problemas especiales” como diría la semi-senior. Nació con un mal congénito. Sé que no es su culpa. No es culpa de nadie. Pero ha sido una cruz con la que hemos cargado Hermana y yo desde que tenemos uso de razón. Padre y Madre también han tenido su cuota, pero ellos al menos tuvieron infancia, juventud y parte de su adultez sin ataduras como Hermano. Pobre Hermano, víctima de los renglones torcidos de Dios.

 

 

Casa… ahora me parece grande e infinitamente larga, pero por más que camino por sus pasillos, no logro encontrar la puerta de mi cuarto. Mi habitación está en el mismo lugar de siempre, pero mi cuarto, ese sitio tan especial del cual hice mi rincón, ha desaparecido de los pasillos. Veo las habitaciones de los demás y veo la cerradura de la entrada a sus cuartos. Veo lo que hacen en ellos. Pero no puedo pasar. Los otrora abiertos cuartos ahora parecen fortalezas fabricadas para evitar incursiones. Ya no existe la confianza de antes. Ahora somos más viejos.

 

 

Definitivamente, he cambiado. No sé si lo hice para bien o para mal. Pero ahora soy distinto.

 

 

 

Posted by Yoshi-kun at 16:41:56 | Permalink | No Comments »